jueves, 4 de diciembre de 2008

Morir de pie o vivir arrodillado.

Los pocos lectores de este blog me conocen. Algún que otro colgado que cae de casualidad a este blog no. Para ellos les cuento: soy un jujeño que es un enfermo por Estudiantes de La Plata.
Y es difícil ser de Estudiantes por estas tierras. Acá son mayoría los hinchas de Boca (proximidades geográficas, vio?) y de River. También hay un poco más de hinchas de Gimnasia de Jujuy, pero no esisten.
Es jodido ser hincha de un club que no está acostumbrado al éxito. Es cierto, es un club que conquistó al mundo, pero de eso hace mucho tiempo. Es jodido estar rodeados de exitistas. Pero es lindo, es muy lindo ser de Estudiantes.
A mi me dicen que vivo de los recuerdos... puede ser, pero... ¡qué hermosos recuerdos!. Casi todos darían alguna de sus conquistas, con tal de tener algo de la gloriosa historia pincha.
Es tan lindo ser de Estudiantes, que yo lo llamaría un privilegio. ¿Cuántos clubes llevan más gente cuando se está por descender? ¿Qué hinchada, después de descender, lleva a los jugadores en andas, dando la vuelta olímpica, prometiendo volver?
Son tantas cosas las que me enorgullecen de ser hincha de Estudiantes. Estudiantes, es una forma de vida.
Ayer miércoles sufrí perder una final internacional. Seguramente si hubiesemos ganado, no estaría aquí y todavía estaría festejando. Pero en este tiempo que pasó desde que terminó el partido, me doy cuenta de que cada día al pincha lo quiero más.
Ayer Estudiantes demostró que es un club grande, que es un club que si tiene que morir, lo hace dignamente, de pie. Un club que demostró que lo lindo de caer, es volver a pararse. Un club que deja todo en la cancha, luchando contra todos: dirigentes, arbitros, periodistas, etc.
No hay que llorar sobre la leche derramada, por eso el análisis de esta derrota será para construir. El Pincha es grande, muy grande.
Por eso, a los jugadores sólo me queda por decirles: GRACIAS, simplemente GRACIAS. Porque hemos muerto de pie.

No hay comentarios:

Publicar un comentario