viernes, 30 de enero de 2009
La locura
Ah, la locura. Para no morir en ese mar, debemos regresar hasta la orilla, y convencer a todos de bañarse en sus aguas, de dejarse arrastrar por la corriente. Debemos mostrarles realidades más grandes y hermosas que las que se encuentran en la orilla. Sólo así, dejaremos de ser locos, para pasar a ser grandes y geniales, bellos y magníficos, como el mar en el que nos hemos sumergido.
lunes, 26 de enero de 2009
Me ponés MUY nervioso *
Tú, espigado guerrero moreno de hierática faz.
Tú, mágico maestro de los (muy) lentos movimientos, espirales interminables, maniobras que desconciertan al enemigo, al amigo, y a todos los que te contemplamos, desesperados en aullidos eternos.
Tú. Sí: Tú.
Conoces los secretos de La Pausa, eres capaz de suspender un instante en el infinito. Mientras la multitud, esa excecrabe turbamulta, se regocija soezmente en las impurezas del dinamismo, Tú nos enseñas en complicados arabescos el Camino que para nosotros, pobres ignaros, no conduce a ninguna parte.
De pronto sorprendemos al enemigo. Suena el clarín de un contrataque fulminante. Todos nuestros guerreros corren enloquecidos a vulnerar la retaguardia del enemigo malparado... Pero Tú estás sublimemente más allá de tales simplezas. No puedes rebajarte a tales muestras de impío prosaísmo.
En medio de la carrera frenética en la que todos se embarcan con desesperación, Tú, con majestuoso ademán, detienes el tiempo. Con lentos gestos (muy lentos) das la espalda a las huestes enemigas en magnífica muestra de desprecio, como quien tiene cosas más importantes que hacer, e inicias tu complicada y pausada (muy pausada) danza.
El enemigo entonces se rearma, se reagrupa apresuradamente, sus defensas están nuevamente listas. No importa. Tú apenas lo adviertes, oteando el Más Allá, calculando la dirección del viento, sopesando las líneas tácticas, abarcando con tu mirada panorámica todos los ángulos en sabia apreciación. Perfeccionista, no te gusta ese torpe apresuramiento, esos avances rectilíneos, eres el enemigo mortal de lo evidente.
Recibes solemne el esotérico talismán, testigo esférico de secretos incalculables, e inicias con él lo que parece un complicado baile con impertérrita expresión. Un remolino de guerreros amigos y enemigos se agrupan a tu alrededor como insectos impotentes. Rodean tu danza y se afanan ineptos en la confusión. El Caos Eterno acompaña tu paso cansino.
Nadie entiende nada. Y menos nosotros, pobre plebe que en muchedumbre aullante se retuerce y desespera en juramentos, incapaz de entender tus inescrutables intenciones y alejar esa vil pasión que nos oprime en favor de tu arte estático...
Volverás a empezar y todos volverán a empezar contigo, todos volveremos desde atrás, desde el fondo de la batalla, otra vez, y otra, en un Eterno Retorno en el que el mundo entero se agita en las fatigas a las que Tú pareces inasequible.
Riquelme: me tenés podrido.
* Excelente post del blog Jugo de Ladrillo: http://jugodeladrillo.blogspot.com/2006/06/me-pons-muy-nervioso.html
domingo, 25 de enero de 2009
Romance Celeste y Blanco
Un pedazo de suelo de mi Patria,
y un fogón orillando la alborada
entre mate y pitada trasnochao
el cimarrón girando en rueda gaucha
mientras a media voz sobre el paisaje
un cuento se alza en vuelo de guitarra
y la voz paisana del relato
forma prieta golilla en la garganta
fue, fue cuando en tuita salta
no hubo crillo que mesquinara el pecho ante las balas
la montaña, las montaña y el llano
eran altares donde el coraje macho de la raza
entre lagrimas, chuzas, sangre y sable
consagraban la victoria de mi Patria
cada voz, cada voz era un grito de ¡a la carga!
que sonaba a clarín en las patriadas
y cada mano gaucha garrafiera
que la batalla prolongaba en lanzas
con su permiso señor, pasa muchacho
vengo de tacuara alta, soy juan peralta
y he galopeado diez leguas,
para pedirle que me deje peliar en las patriadas
tengo un rano ligero como el viento
y una daga, una daga filosa en mi tacuara
un encargo decis? mesmo
e un encargo de mi mama
es una deuda sabe? una deuda que me ha dejao mi tata
cuando cayo guapeando en una carga
para que su hijo mayor se la pagase
con la sangre caliente de esos maulas!!!
y cuantos años tenis? yo, yo voy pa 13,
y mi hermano por 11, por ahi le anda
y que dira tu mama si los matan
que se yo...mi mama, mi mama va a decir
que supimos morir como peralta
y el mas chico agarrao a los pantalones del comandante
y llorando, llorando pero sabiendo que va a morir
por ese algo macho, por ese algo grande que es como la madre,
que tuito lo da y que nada lo pide y que se llama patria
arrodillao le dice: señor dejeme morir peleando señor,
que yo se lo juro mi mama no va a llorar si nos matan señor
mi mama no va a llorar si nos matan señor
porque mi mama, señor, porque mi mama es gaaaaaaaaaaaaaaaucha
miércoles, 21 de enero de 2009
El MST y sus incoherencias.
"Por una Palestina laica, obrera y socialista"
Por pintadas como éstas el MST tiene menos gente que un partido entre Dep. El Cruce y Sp. Palermo.
Aclaremos los tantos: Palestina es una nación musulmana. Por lo tanto, la religión y la política están indisolublemente unidas; es más, la política está sujeta a la religión. En todos los países musulmanes es así.
Obrera: En el Islam, primero se bendice a los guerreros que llevan adelante la Guerra Santa, segundo a los comerciantes y por último se reconce a los artesanos u obreros. Es decir, que los musulmanes elegirán en última instancia a la industria o trabajo manual como profesión.
Socialista: La base del socialismo, más allá de su concepción materialista y colectivista, es la igualdad entre los seres humanos, entre hombre y mujer. ¿Se imaginan esto en una sociedad musulmana?.
Por decir incoherencias como éstas, los obreros son todos peronistas y no socialistas.
lunes, 19 de enero de 2009
Atados a la naturaleza.
Un lágrima, una sonrisa, un momento de cólera, un dolor en el interior. Y lo que nos hace diferentes de los animales, es sentir todo eso por algo exterior a nosotros, por algo que no sentimos en el orden de lo sensible, sino que lo percibimos con el alma.
El hombre, es más humano si deja fluir esos sentimientos con naturalidad. Y es más perfecto si sabe dominar lo que provocan esos sentimientos, si no se deja arrastrar hacia la desesperación o la ilusión que provocan esos sentimientos.
Aprender de esos sentimientos nos hace más fuertes.
Hoy vi el dolor de un amigo enterrando a su padre. Hoy compartimos su dolor, y nos dimos cuenta de que hay cosas a las que no se puede escapar. Las garras del destino de nuestra naturaleza son muy fuertes. Casi nunca fallan. El dolor de él el día de hoy, tiene que ser su fortaleza mañana. Para eso tenemos que acompañarlo, porque el hombre necesita de sus semejantes para poder sobrellevar los momentos difíciles.
Las lágrimas de mi amigo frente al féretro de su padre, fueron la expresión más humana que vi en los últimos tiempos.
domingo, 18 de enero de 2009
Búsqueda del destino
Por eso salí a caminar, sin saber bien dónde iba ni cuando iba a volver. Sólo esperaba encontrarme con una señal que me dijera cuál era mi destino.
Miraba desesperado a todos lados: las casas, las calles, las paredes, los ojos de aquellos con quienes me cruzaba, todo, esperando encontrar un señal. La noche fue cayendo sobre la ciudad y yo seguí caminando. Derecho, todo derecho.
Buscaba mi destino y estaba dispuesto a recorrer todo el mundo de ser necesario, pero no había señal alguna que me guiara.
No recuerdo cuánto tiempo caminé, y nunca llegué a saber por dónde fue exactamente que caminé. Algunas calles eran muy oscuras y no retuve sus imágenes.
No estaba perdido, a pesar de no saber en donde me encontraba. Sólo sabía que debía seguir caminando.
En una plaza en la que nunca estuve, vi la primer señal. Supe que era una señal, porque era algo totalmente extraordinario. Me vi sentado en un banco, señalondóme a mi mismo. Recuerdo haberme paralizado por la impresión de verme sentado en un banco señalandóme, cuando yo estaba en medio de la plaza.
Avancé muy despacio hacia el banco tratando de comprender que era aquella señal. Cuando me encotraba a unos metros me detuve para contemplarme mejor. Era yo, no había ninguna duda. Mi misma postura, mi misma ropa. Pero mi otro yo parecía mucho más grande, a pesar de que era una copia exacta del que estaba parado. Decidí acercarme para hablarme y preguntarme, pero cuando di el primer paso, mi otro yo se levantó de golpe. Me detuve y me examiné nuevamente. Ya no me señalaba, sino que me miraba burlón sonriendo en forma despectiva.
Al dar el segundo paso, mi otro yo se alejó un paso hacia el costado del banco. dí otro par de pasos, y el se alejó otros tantos. Evidentemente, desconfiaba de mi. Entonces decidí preguntarle de lejos. Cuando abrí la boca y sin que ningún salido hubiese salido de mi boca, él empezó a correr. Tardé unos segundos en reaccionar, pero sin saber por qué, lo empecé a seguir. Sabía que muy lejos no iba a llegar sin cansarse.
Y así fue como empecé a perserguirme por la ciudad. Corrimos un par de cuadras, o tal vez muchos kilómetros, nunca lo sabré. Ya lo estaba por alcanzar, estaba a sólo 5 metros, cuando al doblar en una esquina, lo perdí totalmente de vista. Era una calle totalmente desierta. Avancé lentamente mirando hacia todos lados, en busca de mi mismo. Sabía que muy lejos no debía estar, porque no soy tan rápido.
De repente, hacia al final de la calle, iluminado por una tenue luz proveniente del faro solitario de una iglesia, vi a mi otro yo apoyado en las rodillas intentado recuperar el aire. Sonrei: él estaba igual de cansado que yo. Algo en mi me decía que debía seguirlo sin que me viera, pues parecía que él creía haberme perdido.
Yendo por las zonas oscuras me acerqué a él y esperé a unos cuantos metros. Al cabo de unos minutos o dos, se incorporó y mirando a todos lados, ta vez buscándome, comenzó a caminar hacia la pequeña iglesia.
Al entrar a ella, supe que ya no podía perderlo. Fui caminando hacia la iglesia, y siguiéndome, entré por la puerta del costado, que era una puerta pequeña. Al entrar, me encontré en plena oscuridad. La única luz provenía del altar. Mi otro yo se encontraba sentado en la tercer o cuarta fila de asientos de la izquierda, mirando al altar. No presentaba signos de cansancio por la carrera que habíamos tenido, mientras que yo estaba todo transpirado y me dolía el costado del estómago.
Me acerqué a mi otro yo y me senté a la misma altura que él, pero en la fila de asientos de la derecha. Al cabo de unos momentos, los dos nos miramos a los ojos. Fue entonces cuando me di cuenta de que ya no estaba cansado y que había algo raro en mi otro yo. Me levanté y él hizo lo mismo. Nos fuimos acercando hasta quedar a menos de un metro de distancia. Estiré la mano para tocarlo, pero sólo me dí contra una vidriera que reflejaba mi imagen. Dentro de la vidriera había una imagen de un santo.
Dos imágenes en un estanque, por Giovanni Papini
Comenzó entonces para mí uno de los periodos más singulares de mi vida, esta vida mía tan diferente ya de la de otros hombres. Viví conmigo mismo -con mi yo transcurrido- algunos días de imprevista alegría. Mis dos yo caminaban por las calles mal empedradas, en medio del silencio que reinaba desde hacía tanto tiempo en la pequeña capital -¡un silencio que databa del siglo decimoctavo!-, y conversaban incesantemente tratando de recordar las cosas que vieron, los hombres que conocieron, los sentimientos que los agitaron, los sueños que dejaron un amargo sabor en sus espíritus. Las dos almas -la antigua y la nueva- buscaron juntas la universidad, silenciosa y sepulcral como un monasterio montañés -recorrieron el jardín a la francesa, detrás del palacio rococó, donde las estatuas, mutiladas y ennegrecidas, no concedían más de una mira da a las alamedas infinitas- y se aventuraron hasta el Liliensee, una chacra mal excavada que por decreto de los viejos príncipes había llegado a obtener el nombre de lago. ¡No puedo recordar aquellos días de paseos y de confidencias sin que desfallezca por un instante mi corazón! Pero luego de las primeras horas de efusión, después de los primeros días de evocaciones, comencé a sentir un tedio inenarrable al escuchar a mi compañero. Ciertas ingenuidades, ciertas brutalidades, ciertos modos grotescos que continuamente exhibía me desagradaban. Me percaté, además, al hablar extensamente con él, de que estaba lleno de ideas ridículas, de teorías ya muertas, de entusiasmos provincianos hacia cosas y seres que yo ni siquiera recordaba. Confiaba en ciertas palabras, se conmovía con ciertos versos, se exaltaba ante ciertos espectáculos que a mí, en cambio, me inspiraban muecas o sonrisas. Su cabeza estaba llena todavía de ese romanticismo genérico, desproporcionado, hecho de cabelleras desmelenadas, de montañas malditas, de bosques tenebrosos, de tempestades y de batallas' con redoblar de truenos y tambores, y su corazón se deshacía en aquel pathos germánico (flores azules, luna entre nubes, tumbas de castas novias, cabalgatas nocturnas, etcétera) del cual vivían los esmirriados petimetres melancólicos y lar, señoritas rubias un poco obesas.Su ingenuo orgullo, su inexperiencia del mundo, su ignorancia profunda de los secretos de la vida, que al principio me divertían, terminaron por cansarme, por suscitar en mí una especie de compasión despreciativa que poco a poco llegó a la repugnancia.Durante algunos días aún supe resistir mi deseo de insultarlo o de huir, pero una mañana, luego de que hubo declamado con gran énfasis un lied estúpidamente conmovedor, sentí que mi desprecio iba transformándose en odio."Y sin embargo, pensé, yo mismo he sido en otra época este hombre del que me burlo, este joven ridículo e ignorante. Él es todavía, de alguna manera, yo mismo. Durante estos largos años yo he vivido, he visto, he adivinado, he pensado y él ha permanecido aquí, en la soledad, intacto, perfectamente igual a ese que era yo el día en que dejé estos lugares. Ahora mi yo presente desprecia a mi yo pasado -y sin embargo en ese tiempo yo creía, más que hoy todavía, ser el hombre superior, el ser alto y noble, el sabio universal, el genio expectante. Y recuerdo que entonces despreciaba a mi yo pasado, mi pequeño yo de niño ignorante y sin refinamiento todavía. Ahora desprecio a aquel que despreciaba. Y todos estos menospreciadores y menospreciados han tenido el mismo nombre, han habitado el mismo cuerpo, se presentaron ante los hombres como un solo ser vivo. Después de mi yo presente, se formará otro que juzgará a mi alma de hoy tal como yo juzgo hoy a la de ayer. ¿Quién tendrá piedad de mí si yo no la tengo para mí mismo?"Mientras yo pensaba esto, el yo antiguo me hablaba y declamaba. Yo no tenía nada ya para decirle y callaba; él no tenía nada más para decirme, pero, en vez de callar, fabricaba frases y recitaba poesías horriblemente extensas. ¿Qué había ahora de común entre nosotros? Habiendo agotado los recuerdos del pasado lejano, yo no podía hablar con él del pasado próximo, de todo mi mundo reciente de bellezas conocidas, de corazones amados y destrozados, de paradojas improvisadas en torno de la mesa de té, y mucho menos del sueño doloroso que ocupa ahora íntegramente mi alma. Era inútil decirle todo eso; él no me comprendía. El sonido de ciertas palabras que me sugería toda una escena, las asociaciones de ideas de un perfume, de un nombre, de un rumor nada le decían a su alma. Me rogaba que le hablara, y si consentía, me escuchaba con curiosidad pero sin sentir, sin comprender, sin revivir conmigo lo que yo le narraba. Sus ojos se perdían en el vacío y apenas yo enmudecía recomenzaba sus declamaciones y sus melosidades sentimentales.Llegó, pues, un día en que el odio contra ese pasado yo mío no supo ya contenerse. Le dije entonces con mucha firmeza que no podía más vivir con él y que debla separarme de su compañía para acabar con mi disgusto. Mis palabras lo sorprendieron y lo entristecieron profundamente. Sus ojos me miraron suplicando. Su mano me estrechó con más fuerza."¿Por qué quieres dejarme -dijo con su odiosa voz de teatral apasionamiento-; por qué quieres dejarme una vez más tan solo? ¡Te he estado esperando durante tanto tiempo en silencio, durante tantos años he contado las horas que me acercaban a estos momentos! Y ahora que estás conmigo, ahora que te amo, que hablamos del amor y de la belleza del mundo, de los pesares de sus criaturas, ¿quieres dejarme solo en esta ciudad tan triste, tan lentamente triste?" No respondí a sus palabras sino con un gesto de rabia. Pero cuando me adelanté para irme sentí su brazo aferrarme con violencia y escuché de nuevo su voz que me decía sollozando:"No, tú no partirás. ¡No te dejaré partir! Soy tan feliz ahora de poder hablar a alguien que puede comprenderme, a alguien que todavía tiene un corazón, ardiente, que viene de las ciudades de los vivos, que puede escuchar todos mis gemidos y acoger mis confesiones. ¡No, tú no partirás, no podrás partir! ¡No permitiré que te vayas!"Tampoco esta vez respondí y todo el día permanecí con él sin hablar. Él me miraba en silencio y me seguía siempre.Al día siguiente me preparé para irme pero él se plantó ante la puerta y no me dejó salir hasta que no le hube prometido que me quedaría con él durante todo el día.Así pasaron todavía cuatro días. Yo intentaba eludirlo, pero él me perseguía constantemente, aburriéndome con sus lamentaciones e impidiéndome, aun por la fuerza, abandonar la ciudad. Mi odio mi desesperación crecían de hora en hora. Finalmente, al quinto día, viendo que no podía liberarme de su celosa vigilancia, pensé que sólo me quedaba un medio y salí resueltamente de casa seguido de su lamentable sombra.También aquel día anduvimos por el estéril jardín donde tantas horas había pasado yo con su alma, y nos aproximamos, también aquel día, al estanque muerto cubierto de hojas muertas. También aquel día nos sentamos sobre las falsas rocas y separamos con la mano las hojas para contemplar nuestras imágenes. Cuando nuestros dos rostros aparecieron juntos sobre el espejo sombrío del agua, me volví rápidamente, aferré a mi yo pasado por los hombros y lo arrojé de cara al agua, en el sitio donde aparecía su imagen. Empujé su cabeza bajo la superficie y la sostuve quieta con toda la energía de mi odio exasperado. Él intentó resistirse; sus piernas se agitaron violentamente pero su cabeza permaneció bajo el remolino trémulo del estanque. Después de algunos instantes sentí que su cuerpo se aflojaba y debilitaba. Entonces lo solté y cayó aún más abajo, hacia el fondo del agua. Mi odioso yo pasado, mi ridículo y estúpido yo de otros años había muerto para siempre. Abandoné con calma el jardín y la ciudad. Nadie me molestó jamás por este hecho. Y vivo ahora todavía en el mundo, en las grandes ciudades de la costa, y me parece que me falta algo cuyo preciso recuerdo no poseo. Cuando me asalta la alegría con sus tontas risas pienso que soy el único hombre que ha matado a su yo y que vive todavía. Pero esto no es suficiente para que permanezca serio.
miércoles, 14 de enero de 2009
La garra Charrúa
Sin embargo, ayer se dio una muestra de lo que es la garra charrúa; meter y meter, sin importar el rival ni el partido. Y ayer Darío Silva demostró que en SU partido va dejarlo todo. Darío Silva sufrió un terrible accidente que casi lo mata (mató a su acompañante) y por el cual tuvo que sufrir la amputación de su pierna derecha por debajo de la rodilla. Cualquiera hubiera dejado todo para rehacer su vida, pero no Darío.
Ayer, con una prótesis, Darío Silva jugó un partido beneficio, e incluso hizo dos goles de penal, demostrando que el partido más importante es el de la vida, y el rival más dura es la adversidad.
Fue un jugador que nunca me gustó, al que nunca hubiera elegido para mi equipo. Pero después de tremenda demostración de valor y coraje, vayan mis saludos y admiración por él.
Tiene ansias de grandeza, pero en estos momentos no puede ni sabe cómo expresarse. Y eso lo angustia. Esta inactividad lo está carcomiendo; siente que su alma se quema por hacer algo grande. No sabe cómo, cuándo ni dónde, pero algún día estará en boca de todos. Sabe que tiene lo que se necesita para trascender. Sabe que tiene que ir más allá, Plus Ultra.
Espera su momento. Tiene que luchar para que la llama no se apague, debe hecharle nuevas ideas, más combustible, para poder icnendiar al resto del mundo, contagiarlos con su grandeza.
sábado, 20 de diciembre de 2008
El Boliche la armonía
hay alguna novedad?
Ningua en realidad
y para decirle la verdad
no hay nada comisario
Solo he visto ha varios
hombres en el boliche
en lo del turco Fetiche
prendidos en un truquito
pero todos tranquilitos
como nene con su chiche
Parece, que una jugada
ha resultao medio dudosa
porque se levanto Barbosa
queriendo pelar la daga
se le adelanto Madariaga
y manotiando una silla
le partio cuatro costillas
y al enano Carrascosa
le abrio la coronilla
entonces, el bolichero
con hambre para el tumulto
cargo y se vino al bulto
con la de picar fiambre
al Leiva le abrio el matambre
y al chino lo dejo sentadito
con la oreja en la mano
mientras que al Luciano
le corto el cogote limpito
Nunca falta un bochinchero
pelo el revolver Morongo
y le encajo al bolichero
seis balazos en el mondongo
la cabeza como un hongo
le dejaron a Martinez
al manyao los chinculines
le colgaban como flecos
y al final el Beto tenia un tajo
que le iba del pecho a los botines
De ahi no paso la cosa
y continuaron la partida
que habia sido interrumpida
por un tanto, masomenos
son todos muchachos buenos
amantes de la verdad
en el boliche la armonia
y ya lo ve, asi paso este dia
sin ninguna novedad
sábado, 13 de diciembre de 2008
Del odio a la simpatía
Un jugador de un talento realmente impresionante, pero con un desiquilibrio mental que lo llevó a estar, en la historia del tenis, muy lejos de donde le correspondería haber estado.
A pesar de ganar Roland Garros 2004 (en donde yo deseaba contodas mis fuerzas que gane Coria) este tipo nunca pasó de ser, filosoficamente hablando, pura potencia. Salvo ese Grand Slam, nuncá pudo pasar directamente al acto, al ser (?).
En un principio no lo podía ni ver: me parecía un afeminado, pecho frío y mala leche insufrible. Cada vez que jugaba, esté quien esté al frente, yo quería que el tipo pierda. Pero no era sólo un odio hacia el jugador (como me pasa con Rafa Nadal) sino que también lo odiaba fuera de la cancha.
Sin embargo, desde que empezó su bajón, allá por el año 2005, hasta que estuvo prácticamente retirado, un repaso por sus reacciones dentro de la cancha, y sus frases sobre sí mismo, me hicieron tomarle mucha simpatía.
En enero del 2007, me enteré que el autor de la frase célebre "que mal que la estoy pasando!!!!" había sido Gaudio, y con eso, definitivamente, paso al Eje del Bien.
Más sobre todo, si después tiene declaraciones como esta: "Vuelvo al tenis, porque como jugador se garcha más". Sublime.
Definitivamente, está muy pirado, pero es un tipo muy, pero muy querible.
Disfruten un poco de este Grosso. Gracias Gaudio por existir!(?)
viernes, 12 de diciembre de 2008
Dime que canciones tienes y te diré como eres...
Si tenés Los Piojos, te cabe la onda rollinga, pero hasta ahí nomás. Si ya te gustan las Viejas Locas e Intoxicados, seguro andas con un pañuelo y un corte bastante feo. Si te caben Los Gardelitos, tené cuidado: es ilegal tener plantas de marihuana en el fondo de tu casa.
Si en tu disco duro, figuran los Gun`s and Roses y Aerosmith, es porque también tenés hermanos de entre 25 y 30 años, solo que es mas improbable que hayan escuchado las bandas de mas arriba.
Si te gusta La Bersuit y La Mancha de Rolando, probablemente termines militando en el PCR.
Si te gusta Andrés Calamaro, probablemente no entendés la mitad de las letras, pero no importa, pq pegan (?).
Si Ricardo Arjona se metió en tu PC, significa que tenés serios trastornos mentales/sexuales del tipo freudiano. Basicamente, sos hincha de River, pero amás a Riquelme y a Guillermo.
Si te gusta Soda Stereo, es porque viviste la década de los `90 con mucho glamour, o porque te cabió la Sodamanía del año pasado.
Si escuchás los Redondos, es porque odiás a los putos de Soda (?).
Si escuchás La Renga, es porque tenés uan obsesión con la voz gruesa ya que seguramente te dijeron que hablás como maricón.
Si te cabe la onda Sui Generis, Serú Giran, Pedro y Pablo, etc. es porque tenés padres de entre 40 y 65 años. Lo mismo si tenés a The Beatles.
Si tenés alguito de cuarteto, es porque te cabe la joda. Si ya tenés mucho cuarteto, es porque de música no sabés nada.
Si el 90% de tu música es cumbia, eso se debe a que tenés atrofiado los oídos.
Si escuchas mucha múscia electrónica, todo bien, pero no las vayas a mezclar con alcohol, que puede ser mortal... (?). Arre. (?)
Si escuchas Miranda, Bandana, etc.... sos muy puto.
Si escuchas reaggeton, es porque tenés atrofiado el cerebro, los oidos y seguramente sos medio mogolo.
Si sos de la onda de Bob Marley, Los Cafres repito, es ilegal plantarla al fondo de la casa.
Aclaración: Se considera de un tipo, siempre que se tengan más de 10 canciones de alguna banda. Menos de eso, se es careta!
jueves, 4 de diciembre de 2008
Como vas a saber...
Cómo vas a saber lo que es el dolor, si jamás perdiste una final con el Milan.
Cómo vas a saber lo que es el placer, si nunca empataste un partido de Libertadores 3 a 3, con cuatro jugadores menos.
Cómo vas a saber lo que es llorar, si jamás volviste de Europa con las manos vacías.
Cómo vas a saber lo que es el cariño, si nunca te quedaste embobado, mirandolas vitrinas llenas en la sede de tu club.
Cómo vas a saber lo que es la poesía, si no te emocionaste con el taco de Trobbiani en el Azteca.
Cómo vas a saber lo que es la solidaridad, si nunca apreciaste una pared entre Gottardi y Trama.
Cómo vas a saber lo que es el odio, si no te vi en la cancha el día de los petardos al Beto Alonso.
Cómo vas a saber lo que es un orgasmo, si jamás diste una vuelta olímpica.
Cómo vas a saber lo que es el pánico, si nunca te corrieron los de Independiente por las calles de Avellaneda, después de haberles robado el campeonato.
Cómo vas a saber lo que es morir un poco, si jamás tuviste que devolver la Copa Intercontinentalque habías ganado el año pasado.
Cómo vas a saber lo que es el arte, si nunca viste el gol de la Bruja al Palmeiras, en el arco que da al Industrial.
Cómo vas a saber lo que es la historia, si en tu casa está prohibido preguntar por un tal Zubeldía.
Cómo vas a saber lo que es la música, si nunca pudiste cantar Dale Campeón Dale Campeón.
Cómo vas a saber lo que es el insomnio, si jamás te quedaste toda la noche despierto, esperando una final.
Cómo vas a saber lo que es la picardía, si nunca gritaste un gol de córner al primer palo.
Cómo vas a saber lo que es la alegría, si tu equipo jamás te regaló una.
Cómo vas a saber lo que es el orgullo, si cuando te fuiste a la B, rompiste el carnet de socio. Mientras nosotros sacamos a los jugadores en andas.
Cómo vas a saber lo que es el honor, si nunca remontaste un 0-3 en la Libertadores.
Cómo vas a saber lo que es una hazaña, si nunca le ganaste al Bolivar en el último minuto, cuando quedabas fuera de la Libertadores.
Cómo vas a saber lo que es la pasión, si nunca llevaste 3.500 al Morumbí.
Cómo vas a saber lo que es la angustia, si no sufriste cuando Carrusca erró el penal en San Pablo.
Cómo vas a saber lo que es el reencuentro, si tu maximo idolo no volvio de Europa para ser Campeón.
Cómo vas a saber lo que es el destierro, si nunca tuviste que ir a Quilmes a jugar de local para luchar por tu club.
Cómo vas a saber lo que es la risa, si nunca nos ganaste 7 a 0.
Cómo vas a saber lo que es un gladiadior, si nunca tuviste a alguien Cómo Calderón.
Cómo vas a saber lo que es el amor a la camiseta, si tus jugadores no son hinchas de tu club.
Cómo vas a saber lo que es humillar, si nosotros te mandamos al descenso.
Cómo vas a saber lo que es convocar, si a tu marcha llevaste 3.000 y nosotros 45.000.
Cómo vas a saber lo que es la emoción, si nunca alcanzaste al primero en la ultima fecha.
Cómo vas a saber lo que es la belleza, si no viste el gol de Sosa de tiro libre.
Cómo vas a saber lo que es tocar el cielo con las manos, si no pudiste disfrutar el gol de Pavone.
Cómo vas a saber lo que es el cansansio, si nunca festejaste una semana entera un campeonato.
Cómo vas a saber lo que es la fe, si tu tecnico dice que van a ser campeonesde la concha de su hermana.
Cómo vas a saber lo que es la locura, si nunca llevaste 10.000 personas a Montevideo.
Cómo vas a saber lo que es el descontrol, si nunca nos diste vuelta un partido con dos jugadores menos.
Cómo vas a saber lo que es la continuidad, si nunca nos ganas 5 al hilo.
Cómo vas a saber lo que es la multitud, si nunca metiste 40.000 personas en el Unico pagando entrada.
Cómo vas a saber lo que es la dignidad, si nunca perdiste una final con el Internacional en Brasil.
Cómo vas a saber lo que es la fidelidad, si cuando vas ultimo no llenas la cancha.
Cómo vas a saber lo que es el amor, si no lo tenés a Verón.
Cómo vas a saber lo que es la vida, Tripero hijo mío, si nunca, jamás, saliste Campeón.
Te lo dice el Pincha. Te lo digo yo.
lunes, 1 de diciembre de 2008
domingo, 30 de noviembre de 2008
en las buenas y en las malas mucho más
Ser de Estudiantes es una manera de ser. Una filosofía de vida. Es demostrar que se puede, siempre se puede. No importa que nos griten Animals, que hablen cualquier cosa para minimizar nuestros logros; no importa que nos llamen antifútbol ni que nos ninguneen. Contra todos vamos a luchar y vamos a demostrar que somos grandes.
Pincha, el miércoles tal vez no me des una alegría. Tal ves nos quedemos en la puerta de otro campeonato. Y la verdad, aunque el dolor vaya a ser grande, no me va a importar, porque Pincha, León querido, vos sos lo más grande que hay. Y si perdemos la Sudamericana, no te quepa la menor duda Pincha, el domingo el Estadio va a reventar, porque nosotros somos así: somos fieles, nos tiran los colores. Porque Ser de Estudiantes, es lo mas hermoso que hay.
Vamos Pincha Carajo