miércoles, 17 de marzo de 2010

¿Hacia donde vamos?

Es preocupante que se intente legalizar el asesinato de un inocente. Es preocupante que en el nombre del progreso se hayan violado tratados internacionales permitiendo el matrimonio entre personas del mismo sexo.
Respecto del aborto, la Convención Internacional del Derecho del Niño dice en su artículo Artículo 6:
1. Los Estados Partes reconocen que todo niño tiene el derecho intrínseco a la vida.
2. Los Estados Partes garantizarán en la máxima medida posible la supervivencia y el desarrollo del niño.
A su vez, la Argentina, al ratificar esta Convención, dice en la ley 23.849 que para la República Argentina, se es niño DESDE LA CONCEPCION hasta los 18 años; mientras que la Constitución Nacional dice en su artículo 75 Inciso 22, que este tratado goza de jerarquía Constitucional, superior a las leyes. Por lo tanto, el aborto como figura ha quedado derogado, siendo que la interrupción del embarazo es "Homicidio", ya que la ley de jerarquía constitucional no ha distinguido entre niño por nacer y niño nacido. Y donde la ley no distingue, el hombre no debe distinguir.
Respecto del matrimonio homosexual, este comentario del Dr. Baeza lo clarifica:
El siguiente análisis se genera en el reciente y ya polémico fallo judicial (que, no obstante, no se encuentra firme), mediante el cual se autorizara la unión civil de dos personas del mismo sexo. Sin embargo, no se trata de emitir opiniones o efectuar valoraciones en torno de cuestiones como el matrimonio desde el punto de vista sacramental, o la posibilidad de que parejas de igual sexo puedan acceder a su reconocimiento civil como tales, aspectos que escapan al presente comentario que, por ende, se centra, única y exclusivamente, en los fundamentos que sirvieran de base al pronunciamiento.
En lo que aquí interesa, entonces, el fallo aludido sostuvo la inconstitucionalidad de los artículos 172 y 188 del Código Civil, indicando que, al referirse al matrimonio, habla de "hombre" y "mujer", ello resulta discriminatorio y crea un trato desigual, al vedar similar reconocimiento a dos hombres o dos mujeres.
Según la clásica definición de Portalis (citada por Belluscio), el matrimonio es la "sociedad del hombre y la mujer que se unen para perpetuar la especie, para ayudarse mediante socorros mutuos a soportar el peso de la vida y para compartir su común destino". Y el mismo autor recuerda que ya las Partidas , al referirse al concepto del término matrimonio, expresaban lo siguiente: "Matris et munium, son palabras de latín, de que tomo nome matrimonio, que quier decir tanto en romance, como officio de madre. E la razón por la que llaman matrimonio al casamiento, e non patrimonio, es esta. Porque la madre sufre mayores trabajos con los fijos, que el padre. Ca como quier que el padre los engendra, la madre sufre grand embargo con ellos, de mientra que los trae, e sufre muy grandes dolores quando han de nacer, e después que son nacidos, ha muy grand trabajo, en criar a ellos mismos por sí. E demas desto, porque los fijos, mientras son pequeños, mayor menester han de la ayuda de la madre, que del padre. E por todas estas razones sobredichas que caben a la madre de fazer, e non al padre, porende es llamado matrimonio, e non patrimonio" (Partida 4ª. tit. 2, ley 2) (Augusto C. Belluscio, Derecho de familia , Depalma, Bs. As., 1974, t. I, pág. 283).
Siguiendo este razonamiento, Vélez Sarsfield legisló, en el Código Civil, el matrimonio y otra serie de instituciones afines a la familia partiendo de la base de una unión exclusivamente entre un hombre y una mujer. En este sentido, es que el art. 172 dispone que "es indispensable, para la existencia del matrimonio, el pleno y libre consentimiento expresado personalmente por hombre y mujer ante la autoridad competente para celebrarlo"; en tanto que el art. 188, al referirse al acto realizado por ante el funcionario del Registro Civil, establece que el mismo deberá leer a los contrayentes los derechos y deberes emergentes de los arts. 198 a 200 del mismo Código, "recibiendo de cada uno de ellos, uno después del otro, la declaración de que quieren, respectivamente, tomarse por marido y mujer".
En la misma sintonía, otros dispositivos igualmente aluden al "marido" o "padre" y a la "mujer" o "madre". Tal es el caso de las normas sobre filiación (arts. 242, 243, 254 y 262, entre otros); o acerca de la patria potestad (por ej.: arts. 264, 272, 287 y 307); o en materia de adopción (326) o parentesco (arts. 360, 361 o 363). Quiere ello decir que, en todos estos supuestos, el legislador solamente ha contemplado la existencia de diversas relaciones jurídicas a partir de la unión de un hombre y una mujer.
Por consiguiente, el fallo adolece de un severo cuestionamiento al tachar de inconstitucionales las cláusulas de los arts. 172 y 188 del Código Civil, por referirse ambos a los términos "hombre y mujer" o "marido y mujer", representando así un acto discriminatorio y no igualitario para quienes, siendo del mismo sexo, pretenden realizar similares uniones. Su legitimidad, existencia y efectos no son materia de análisis en el presente, pero es de toda evidencia que no se encuentran abarcadas dentro de la institución del matrimonio, que, como se viera, sólo contempla el vínculo entre un hombre y una mujer, por lo cual, mal puede invocarse que tales dispositivos resultan contrarios a la Ley Fundamental (Constitución), creando un régimen desigual y discriminatorio.
Sabido es que, si bien la declaración de inconstitucionalidad de una disposición legal es acto de suma gravedad institucional que debe ser considerado como ultima ratio del orden jurídico, las leyes son susceptibles de cuestionamiento constitucional, cuando resultan irrazonables; o sea, cuando los medios que arbitran no se adecuan a los fines cuya realización procuran o cuando consagran una manifiesta inequidad (Fallos, 307:862). Pero nada de ello ocurre en el fallo analizado y, de tal forma, no resulta razonable desde ningún ángulo jurídico pretender que el codificador introdujo cláusulas lesivas para quienes, teniendo el mismo sexo, desean realizar una unión civil.
Vélez Sarsfield, en 1870, se limitó a regular la institución del matrimonio tal como siempre fue entendida; esto es, la unión de un hombre y una mujer. De allí que la situación de aquellas parejas no está abarcada en el régimen civil del matrimonio, pero sin que ello suponga discriminación alguna, sino, simplemente, un vacío legislativo o laguna del derecho. Y así se podrá, en el futuro (al respecto, ya se consideran iniciativas legislativas, en el ámbito del Congreso) sancionar un régimen que habilite la unión civil de personas de igual sexo, pero tal vínculo bajo ninguna forma puede ser considerado como incluido dentro del concepto de matrimonio al que alude el Código Civil, y, en consecuencia, no cabe impugnar por inconstitucional un sistema que, lisa y llanamente, alude a otra realidad fáctica y jurídica.
Por otra parte, el concepto de igualdad se refiere al trato desigual de los desiguales, o, en términos de la Corte Suprema de Justicia nacional, es la igualdad de tratamiento en igualdad de circunstancias, eliminando excepciones o privilegios que excluyan a unos de los que se acuerde a otros en las mismas circunstancias, mediante distinciones arbitrarias, injustas u hostiles contra determinadas personas o categorías de personas; pero ello no obsta a que el legislador contemple en forma distinta situaciones que considere diferentes, con tal de que la discriminación no sea arbitraria ni importe ilegítima persecución o indebido privilegio de personas o de grupos de personas (Fallos, 182:355).
Así, resultaría discriminatorio que, sin mediar causa o impedimento legal alguno, se impidiera a una mujer contraer matrimonio con un hombre o viceversa. Pero no ocurre lo mismo cuando dos personas del mismo sexo pretendan igualmente unirse en matrimonio, ya que esta institución (como se viera) no prevé este caso y, por ende, mal puede ser tachado de inconstitucional por discriminatorio o no igualitario, al no abarcar sino exclusivamente la unión de un hombre con una mujer.
Desde la órbita constitucional, el razonamiento es similar. En primer término, el art. 20 de la Ley Fundamental reconoce el derecho de "casarse conforme a las leyes"; es decir, contraer matrimonio de acuerdo al Código Civil, que sólo contempla la unión de un hombre y una mujer. Por otra parte, a partir de la reforma de 1944, nuestra Constitución, ha incorporado numerosos tratados y pactos internacionales, los cuales gozan de jerarquía superior a las leyes y conforman el denominado bloque de constitucionalidad (art. 75 inc. 22).
Precisamente, la mayoría de tales documentos parte de considerar el matrimonio como la unión de un hombre y una mujer. Así, la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (1979) dispone que los Estados miembros garantizarán "los mismos derechos personales como marido y mujer" (art. 16.1 g); en tanto que el art. 9.1 alude a la misma interpretación, al garantizar "que ni el matrimonio con un extranjero ni el cambio de nacionalidad del marido durante el matrimonio cambien automáticamente la nacionalidad de la esposa".
Por su parte, el art. 16.1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948); el art. 17.2 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (1969); o el art. 22.2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (1966) (entre otros), al consagrar los derechos de hombres y mujeres a casarse, conformar una familia y educar a sus hijos, parten del mismo concepto en cuanto a la naturaleza del matrimonio.
En conclusión: creemos que el fallo objeto de análisis no resulta ajustado a derecho y, por el contrario, pretende subsumir en el régimen civil del matrimonio situaciones que de manera alguna se encuentran contempladas y que, por ende, no pueden generar una declaración de inconstitucionalidad del mismo, sino una solución expresa por parte del Poder Legislativo que comprenda otro tipo de uniones civiles, si es que ello es así resuelto."
Carlos R. Baeza es profesor titular de derecho constitucional del departamento de Derecho de la UNS.
En nombre del progreso estamos olvidando la esencia del ser humano.

domingo, 14 de marzo de 2010

Se imaginan las cosas que podría hacer/decir Maradona si llega a salir campeón del mundo? Sería simplemente glorioso. El DVD posterior sería "Fuimos Heroína" (?) y eso que Cambiasso y Gago casi que no van a ir al Mundial (?).
YO me la juego por acá:
Estos son los 23 que van al Mundial:

Romero
Andújar
Carrizo

Heinze (este es el peor regalo de la era Bielsa)
Demichelis
Burdisso
Otamendi
Angeleri
Samuel
Milito

Mascherano
Verón
Jonás
Di Maria
Pastore
Bolatti
Braña

Messi
Higuain
Tévez
Agüero
Palermo
Milito

Y éstos serían los que YO llevaría

Romero
Andújar
Carrizo

Garay
Samuel
Demichelis
Otamendi
Angeleri
Samuel
Cellay

Mascherano
Verón
Di María
Sosa
Bolatti
Braña
Pastore o Lucho González

Messi
Higuaín
Tévez
Milito
Lisandro López

sábado, 20 de febrero de 2010

Son decisiones

Muchas veces me enseñaron que hay tres clases de hombres. El hombre de ideas, aquel que está todo el tiempo soñando. El hombre de obras, que es aquel que está en acción todo el tiempo, llevando a cabo los planes del hombre de ideas. Y el Hombre entre hombres, aquel que Papini nos describía tan soberbiamente como el hombre que guiará al resto a una empresa tan grande como perfecta.
Muchas veces me pregunté que me faltaba para ser ese Hombre. Porque si me tengo que encasillar en alguno de esos tipos, creo que estoy mucho más cerca del hombre de ideas que de los otros dos. Y lo que me falta, creo, es decisión. El hecho de conocer rápidamente mil opciones y saber cuales son los posibles desenlaces para cada opción, siempre me genera temor. Temor de no tomar la decisión correcta, temor de no haber analizado bien las opciones, temor de equivocarme. Y ese temor me paraliza, me lleva a la inacción. Me lleva muchas veces, a decidirme más por el azar, que a hacerlo por convencimiento de obrar correctamente.
Y es que, las decisiones son las que nos forja como hombres. Y es ese temor el que me impide crecer. Es ese temor el que me retiene estancado. Por eso la importancia de tener siempre a Dios, y confiarse en la Divina Providencia. Porque si uno sabe interpretar Sus designios, las decisiones se hacen más fáciles. Pero para interpretar sus designios correctamente, es imperioso tener una relación fluida con Dios: la vida de Gracia, sostenida en los Sacramentos, en las Virtudes y en la Oración. Y así, con el consejo del Paráclito, las decisiones son más sencillas. Y así el temor no paraliza y podré dejar de ser un hombre de ideas, para convertirme por fin, en un Hombre entre hombres. Sé que es tremendamente complicado y que estaré toda mi vida luchando. Pero sé que si me mantengo firme, podré vencer.

martes, 16 de febrero de 2010

Está preparada la Argentina?

Cuando a finales de octubre de 2008 se nombraba a Maradona como DT, no lo voy a negar, tuve una pequeña esperanza. Esperanza de que la presencia de Maradona, el mejor jugador que jamás haya usado la camiseta de la selección, pudiera influir sobre el rendimiento de los jugadores.
El primer partido fue algo interesante: victoria 2 a 0 sobre Francia, de visitante, con un interesante despliegue técnico y táctico. Pero con el correr del año, todo se transformó en un quilombito digno de las partuzas del Dié. Esquemas tácticos nulos, jugadores desparramados por la cancha sin una función clara que cumplir en ninguna fasceta del juego, declaraciones incongruentes, cambios constantes en la formación, miles de convocados, malas convocatorias, partidos intrascendentes que se ganan de pedo, el "que la sigan chupando" y demás me hicieron perder toda esperanza. Bah, no toda. Juega el Pelado, así que algo de interés tengo por la selección todavía. Pero, sólo me interesa poque juega Verón. Hace ya rato que la selección no me interesa ni me despierta pasiones. 103 convocados y todavía no llamó a Saviola. Hoy, sin ir más lejos, dijo que tiene chances de ir al mundial "el arquero de Arsenal" (sic). Me reía cuando en La Redó! un comentarista se lo imaginaba hablando de "del deforme del City y el pelado puto del Inter". Pero es capaz de decir esas cosas.
Lo más probable, es que nos volvamos en octavos. Porque hasta esta selección puede pasar la priemera fase con el grupo horrible que nos tocó. Cuando quedemos eliminados en manos de Suiza, con un 0-3 contundente... la Argentina estará preparada para que Maradona deje de ser un personalidad pública con free pass para todo? Dejará de ser D10s para pasar a ser el Diegordo, Maradroga y demás? Pasará a ser un Ruggeri más? No sé si la sociedad va a estar a la altura de las circunstancias.

sábado, 5 de diciembre de 2009

"Te aguardaré con los luceros
que desde el cielo nos ven pasar"

martes, 18 de agosto de 2009

El Pequeño Mario Gómez Ilustrado es de lo mejor que he visto. La sección anuarios también hace estallar (?).

Aca algunas perlitas:
Mario Gómez no va a los velorios para no tener que dar el pésame.
Mario Gómez consigue un pantalón y se hace coser los bolsillos.
Mario Gómez arma un metegol con maderas de un cajón de manzanas, y ambos equipos forman sendos esquemas 5-4-1.

Anuario:

Escuché que muchos criticaron a Jonas, pero jugar con Heinze en la espalda es como tomarse el tren en horario pico, por un lado te tenés que preocupar por subir, mientras que por el otro te tenés que fijar que ningún negro te descuente por detrás.
—Mondragon, haciendo leña del arbol caído (guiño-guiño) luego de ARG 1-0 COL ,el 08.06.2009 @ 10:29 am

Para más magia (?), ingrese en http://es.redopedia.wikia.com

Nota: les recomiendo empezar a visitar con frecuencia www.la-redo.net

Simplemente gracias

Iba a escribir algo sobre Estudiantes... Pero no hace falta.

lunes, 17 de agosto de 2009

Escalofríos

Era una tarde fría de mayo. Mientras miraba por la ventana de mi comedor, absorto en mis pensamientos, sentí un escalofrío que recorió todo mi cuerpo, que nada tenía que ver con el clima. Por unos segundos mi mente se congeló, totalmente sorprendida por esa reacción que no había ordenado. Tardé unos segundos en recomponerme.
Intentaba volver a mis pensamientos, cuando un nuevo escalofrío me invadió. Esta vez sentí un cosquilleo en el estomago. Estaba totalmente desconcentrado por estas reacciones. Entonces intenté indagar cuál podía ser la causa que provocara aquellas sensaciones.
El tercer sacudón de escalofrío hizo que el cosquilleo del estomago se propagara lentamente por todas mis extremidades. Sin embargo, aunque en un momento pensé que podía tratarse del miedo, pronto descubrí que eso que sentía era emoción, alegría, y entonces me tranquilicé.
Una sutil sonrisa se fue dibujando en mi rostro. Estaba tratando de averiguar los motivos de mi repentina alegría, cuando un mensaje de texto apareció en mi celular: "hola corazón, aprobe. Vos como estas?"
La sutil sonrisa se transformo en una mueca de alegría. Y entonces comprendí porque mi ser estaba tan contento. Ella había pensado en mí y me llamaba corazón por primera vez.

sábado, 15 de agosto de 2009

La mejor excusa de la historia

René Higuita una vez fue detenido por posesión y consumo de cocaína. ¿Que dijo este grande ente los grandes del fóbal para justificar su proceder? "Era mi cumpleaños". Genio!

sábado, 8 de agosto de 2009

Volviste para ser campeón....



Gracias JSV, Capitán América

viernes, 7 de agosto de 2009

Series de TV con las que me enganche

1- Friends: sin dudas, una de las mejores series de todos los tiempos. No pude ver las últimas dos temporadas, ni el capitulo final (aún, al día de hoy, no lo he visto) gracias a que Canal 4 sacó Sony de su programación. El año que viene me voy a comprar los DVD's con todas las temporadas, y podré al fin dormir tranquilo (?)
2- The Nanny: Sitcom muy divertido realmente. Lo cortaron un poco tarde, ya que la última temporada es como que estuvo muy sobrecargada de cosas. Sin embargo, SI vi el último capítulo, y fue muy bueno. Aguante Niles!
3- ALF: Muy buena serie. Gordon Shumway es realmente un ídolo para todos los hombres. Su relación con Willy es realmente una de las mejores relaciones de todos los tiempos. "PD: esas son lágrimas".
4- Will & Grace: Nunca supe a ciencia cierta porqué me enganche con este sitcom. Pero bueh. Ahí está.
5- Third Rock From the Sun: otra serie graciosa sobre extraterrestres. Me hacía reir cuando estaban sobre el techo viendo el espacio a la noche, al final de cada capítulo. Eso (?).
6- Sabrina, the teenage witch: muy buena serie. Era divertida y entretenida. Lo mejor era Salem, lejos (no malinterpretar). Las últimas temporadas son medio rebuscadas, ya demasiado mundanas. Ahí aprendí que la universidad era un bajón.
7- John Doe: Mi mamá y yo debimos haber sido los únicos en todo el mundo que se prendieron con esta serie. Por algo será que la levantaron al terminar la primera temporada. No importa, te banco a muerte John.
8- Step by Step: Muy buena serie noventosa. Codi era lo más. Nunca supe cómo terminó la serie, pero era entretenida.
9- Full House: (?)

lunes, 3 de agosto de 2009

Pocos jugadores representan tanto para un club, Juan Sebstián Verón representa para Estudiantes de La Plata.

sábado, 25 de julio de 2009

Las mejores canciones anti...

... Racing (aunque ya tecnicamente no se la pueda cantar)
Y no me digas sos de Racing porque así, no te llamás
ya te cambiaron hasta el nombre la acadé, no existe más
te fuiste a la quiebra con Lalín, dejaste de existir
ahora vos, sos empleado de Marín
Letra: Mi enfermedad - Los Rodriguez

... Boca (siempre vigente)
Son la mitad más uno, sos de bolivia y paraguay
yo a veces me pregunto, che negro sucio, si te bañás...
Boca, que asco te tengo, lavate el culo, con aguarrás!
Ritmo: La mitad mas uno (?)

... San Lorenzo (Buenísima)
Cuervo, ay que tarado
fui a tu cancha y me encontré un supermercado
una bandera, roja y azul
y un changuito que decía Carrefour
compré frutas y verduras
un pescado me robé
vos no tenes una cancha
vos tenés un almacén!
Ritmo: XX mi buen amigo....

viernes, 3 de julio de 2009

Algunas falacias políticas para desenmascarar

Algunas falacias políticas para desenmascarar
Existen ciertas ideas erradas sobre el radicalismo y el peronismo que se pueden corregir si se revisa con honestidad y rigor la historia argentina.
En la política argentina se han instalado algunas falacias que es necesario desenmascarar.1. El radicalismo es el partido de la democracia y el peronismo el de la justicia social. Sobre la primera parte de este aserto no hay ninguna duda. En cambio, el concepto de justicia social es una concepción decimonónica vinculada con los reclamos de los trabajadores frente a los avances del capitalismo, conflicto que pone en evidencia la cuestión social. Fue mencionado por primera vez en 1843 y usado en 1889 por los socialistas fabianos ingleses, adoptado por los laboristas y el partido socialista de Francia, formando parte de la Constitución de la OIT desde 1919 e incorporada en 1931 a la doctrina social de la Iglesia Católica. Leandro Alem, fundador de la Unión Cívica Radical, la presentó como el programa de la República para la defensa de los desposeídos, constituyendo así un humanismo a la vez personal y social, para el cual la verdad política no es distinta de la verdad moral.Rescatada en la Convención Nacional de 1933, la noción había sido adoptada por el socialismo de Alfredo Palacios. El presidente Hipólito Yrigoyen envía al Congreso en 1921 el Código de Trabajo que constituye el primer proyecto integral de legislación obrera de la Argentina en el que se desarrollan los derechos del trabajador como hombre y productor.La apropiación a partir de 1945 del peronismo sobre este concepto lo traslada en 1947 a la denominación del mismo, asociando la justicia social con el peronismo como depositario exclusivo de sus principios. Es una falacia cuya demostración es clara con sólo considerar los tantos años de gobiernos peronistas transcurridos en los que las desigualdades, la pobreza, las carencias de educación, la marginalidad y las injusticias se han profundizado, sacrificando tres generaciones de argentinos. La justicia social fue desde finales del siglo XIX patrimonio de todas las manifestaciones políticas progresistas, una noción asociada con dignidad humana, paz y democracia, tanto fuera como dentro de nuestro país.2. Sólo los peronistas saben gobernar. Esta es otra falsedad. Los peronistas parecen no concebirse fuera del gobierno. Saben, en cambio, impedir que otros gobiernen.Es la oposición sistemática en el Congreso o las Legislaturas, son los paros generales del aparato sindical que forma parte orgánica de su estructura, una originalidad desconocida en otras latitudes. Es la falta de diálogo en búsqueda de los consensos necesarios para resolver los graves problemas del país. Es la intemperancia como comportamiento más frecuente en las relaciones políticas. Es la búsqueda de la derrota del otro.Y cuando están en el gobierno es autoritarismo, soberbia y deseo de perpetrarse, que en su intento de afianzarse en el poder arrasan con la república y las instituciones. Así ha quedado pendiente la deuda de la justicia social que es el requisito insustituible de una democracia verdadera.
Por: Elva Roulet

Arturo Illia

Arturo Illia, 40 años Mitos, falacias y verdades
Hace cuatro décadas,secundado por un eficaz equipo económico, el político radical llegaba al poder. Criticado por la prensa,resistido por un sector delperonismo y los militares,su gobierno terminaría derrocado a pesar de sus logros.

Una de las falacias que enriquecieron nuestro anecdotario político fue la que justificaba el derrocamiento de Arturo Illia por su escasa representatividad electoral y su supuesta inoperancia en el Gobierno. Se repetía que los votos en blanco lo habían superado en las elecciones y no era cierto; se le enrostraba falta de aptitudes y luego se demostró que había sido uno de los gobernantes más honestos y eficientes de las últimas décadas.
Illia no entró por la ventana. A pesar de que seguía vigente la absurda proscripción del peronismo y de que éste aún se manifestaba a través del voto en blanco, en esa elección de 1963 la cantidad de sobres vacíos no pasó del 18 por ciento, mientras que Illia superó el 25. (Hoy sería un punto por encima de Menem y tres más que Kirchner).
Regía la vieja Constitución del 53 y se necesitaban 239 votos en el colegio electoral. Illia contaba con los 170 electores de la UCR del Pueblo; Oscar Alende, con los 107 de la UCRI; y Pedro Eugenio Aramburu, con los 75 que sumaban Udelpa y el Partido Demócrata Progresista. Salvo Alende -que intentaba negociar sus electores-, el resto de los partidos (demócratas cristianos, conservadores, socialistas, neoperonistas y agrupaciones provinciales) ofrecieron su apoyo espontáneo para consagrarlo Presidente. Así, a los 64 años, Illia fue legitimado por la mayoría absoluta del colegio electoral y el 12 de octubre de 1963 juró ante la Asamblea Legislativa.
Sobre su tan mentada lentitud e inoperancia administrativa -se lo identificaba como una tortuga-, veamos el saldo de su gestión. En tres años de gobierno, Illia logró superar la dura recesión heredada con una política de corto plazo que volvió a poner en marcha el crecimiento. Durante 1964, el PBI aumentó en un 10,3 por ciento y, al año siguiente, fue del 9,1. Ese incremento acumulado de un 20,3 en apenas dos años implicaba una extraordinaria cantidad de bienes y servicios adicionales puestos a disposición de la sociedad.
La actividad de las industrias manufactureras, que representaban entonces la tercera parte del PBI (la producción agropecuaria era un sexto), registró un aumento del 18,9 por ciento en el primer año y del 13,8 en el segundo. O sea que, en dos años, la producción industrial subió el 35,3 por ciento (más de una cuarta parte). De este modo la industria, que en 1961 había logrado una participación máxima en el PBI con el 31,9 por ciento, superó ese coeficiente en 1964 con el 32,5 y alcanzaría en 1965 un récord del 33,9 por ciento.
Estas cifras no son las de una administración precisamente inoperante. Comparándolas con las de la gestión inmediatamente posterior, la tortuga habría resultado mucho más veloz que las liebres que la sucedieron. Sin dilaciones
El eficaz equipo económico de Illia tenía nombres y apellidos. Bajo la capitanía de Eugenio A. Blanco se alineaban Roque Carranza, Félix Elizalde, Bernardo Grinspun, Alfredo Concepción y Carlos García Tudero. Cuando falleció Blanco, el ministerio de Economía pasó a manos de Juan Carlos Pugliese.
Fueron ellos quienes impulsaron la actividad dinámica de la industria manufacturera y los que lograron aumentar las exportaciones de 1200 millones de dólares en 1962 a 1500 millones en 1965, con un récord de 877 millones en el primer semestre de 1966. Fueron ellos quienes disminuyeron la deuda externa de 3390 millones de dólares en 1963 a 2650 millones en 1965, sin necesidad de tocar las reservas de oro y divisas guardadas en el Banco Central ni de pedir préstamos al Fondo Monetario. También fueron ellos los encargados de sanear el presupuesto nacional, que venía carcomido por un déficit del cincuenta por ciento del gasto total y con varios meses de atraso en el pago de sueldos.
Estamos hablando de un staff respaldado por un presidente que tuvo la valentía, para esa época, de iniciar las exportaciones de trigo a China comunista, cuando no existían relaciones diplomáticas ni consulares con ese país. Ni siquiera las tenía Estados Unidos. No obstante, para Illia no hubo misterios ni dilaciones: "Diversificamos nuestros mercados comerciando con todos los países del mundo, sin reticencias de ninguna naturaleza", explicó con total sencillez.
La racionalidad y el correcto manejo de las cuentas públicas hizo que aquella administración se caracterizara por un sentido profundamente ético de la acción de gobierno, sin que se conociera un solo caso de corrupción administrativa. Era su obligación, por cierto, pero, visto a la distancia, éste sería un fuerte rasgo de distinción en la historia argentina del siglo veinte.
Sin embargo, el gobierno de Illia no tenía buena prensa. Menospreciando el creciente poder de las comunicaciones, el punto más vulnerable -y pareciera que incurable- del radicalismo, el presidente se jactaba de no gastar un solo peso de los contribuyentes en publicitar sus actos de gobierno ni en intentar personalmente convencer a nadie de la bondad de su gestión administrativa. Pensaba que el pueblo se daría cuenta solo de las bondades de su administración y se quedó encerrado en esa terrible ingenuidad, frente a un adversario de la magnitud política del peronismo.
Es que en su primer viaje por Europa, Illia había visto de cerca el apogeo de los regímenes totalitarios de Hitler, Mussolini, Franco y Stalin y, por su acendrada vocación democrática, le aterraba pensar en la manipulación informativa. Eso explica -pero no justifica- su aislamiento de los hombres de prensa, su falta de diálogo con los medios, la subestimación de una oficina encargada del área informativa que, aunque no hubiese podido frenar la marcha golpista, habría servido para neutralizar los efectos mediáticos del Plan de Lucha de la CGT iniciado en febrero de 1964.
En apenas dos meses se produjo la toma de diez mil fábricas y talleres. Mientras la población asistía impávida a esa descontrolada gimnasia sindical -estimulada desde los comandos militares-, la conspiración castrense programaba la toma del poder. Su complicidad con el ámbito gremial tendría un alto precio: el traspaso de las obras sociales a los sindicatos, un negocio para los bolsillos de sus dirigentes. Detrás de todos ellos se maquillaba un presunto estadista, el general mesiánico Juan Carlos Onganía.
La sensación de que el gobierno estaba a la deriva mientras el país se sumergía en una grave crisis social se fue extendiendo cada vez más y ya nadie tendría dudas de que Illia era una tortuga. Fue en ese marco que llegó el presidente Charles de Gaulle -a principios de octubre de 1964-, cuya visita sería aprovechada por el peronismo para identificarlo con su líder y organizar manifestaciones callejeras al grito de "¡Bienvenido General!", como expresión reivindicatoria del jefe de ese movimiento.
Dos meses después, a Perón se le ocurre volver de su exilio madrileño, pero por pedido del gobierno argentino es detenido en Brasil y debe regresar a España. Es ésta una nueva y muy dura crítica al gobierno de Illia, quien a pesar de todo le estaba cumpliendo al secretario general de la CGT, José Alonso, la promesa de ir eliminando la proscripción. Y a tal punto lo hizo que el peronismo ganó las elecciones de diputados nacionales en marzo de 1965 a través del partido Unión Popular, al obtener 2.848.000 votos contra los 2.600.000 de la UCRP.
Al año siguiente Perón envió al país a su tercera esposa con instrucciones precisas para desmontar el liderazgo local de Augusto Vandor -al que él no toleraba- y debilitar al sector neoperonista, que había logrado integrarse al mecanismo democrático a través de un bloque de 52 diputados que cumplían pacíficamente con su labor. Temeroso de perder el control, el líder no quería saber nada ni con Vandor ni con los neoperonistas; no le interesaba la estabilidad del sistema.
Aún con sus notorias limitaciones, Isabelita contribuyó en sus recorridas a movilizar a una militancia que producía durísimos enfrentamientos con el Gobierno, lo que agudizaba el deterioro de su imagen. Dentro de la amplia libertad de expresión que imperaba en todo el país, algunos medios se hacían eco de las críticas más despiadadas En Primera Plana
Los radicales siempre se sintieron víctimas de una campaña orquestada para derrocarlos y tal vez tengan razón, pero a mí me tocó navegar dentro del buque de guerra que más bombardeaba al gobierno y aun así tengo una visión diferente. Habiendo integrado la inolvidable redacción de Primera Plana y conocido muy bien a todos sus tripulantes -sobre todo a la oficialidad-, me atrevo a afirmar que la artillería descargada contra Illia respondía más a una actitud de soberbia y de inmadurez profesional que de intención conspirativa. Es que en aquella brillante revista se respiraba el típico aire de superioridad que suele prevalecer en los medios exitosos y que suele obnubilar a los periodistas, haciéndonos creer muchas veces que somos más importantes que los protagonistas de los sucesos. Fui testigo de ese esnobismo enraizado en Primera Plana, donde una generación de intelectuales que sobresalían por su talento -y a quienes les agradezco el haber recibido una formación profesional de primera calidad- era envidiada por todos los colegas. En ese ámbito, naturalmente Illia debía ser fácil motivo de burlas y su gobierno objeto de constantes impugnaciones, aunque estuviera resolviendo la construcción del complejo Chocón-Cerros Colorados, aunque se negase a enviar tropas a Santo Domingo como quería Estados Unidos, aunque implantara el salario mínimo, vital y móvil, aunque defendiera el Estatuto del Docente y aunque destinara la cuarta parte del presupuesto a la educación. Nada de eso parecía meritorio. Resultaba más divertido ironizar con la esposa del presidente y producir una nota tilinga sobre los modestos hábitos de vida matrimoniales en Cruz del Eje.
Nunca olvidaré que la única opinión disonante era la de Osiris Troiani, de quien se mofaban porque defendía a Illia. Hasta que en una fuerte discusión levantó la voz: "¿Ustedes no se dan cuenta de que están serruchando la rama del árbol donde están sentados? ¡Después que lo echen a este viejo, los fascistas van a venir aquí a cerrar esta revista!". Osiris, que se había iniciado en el oficio durante los años nefastos de la mordaza peronista, sabía de qué hablaba. El tiempo le daría la razón.
Cuando las críticas se hicieron feroces y las águilas guerreras comenzaron a sobrevolar la casa rosada, ya no hubo retorno. A los generales golpistas no les importaba que el presupuesto, del cual ellos dependían, volviera a estar equilibrado, ni que la economía exhibiese una sólida recuperación. Tampoco les interesaba a los sindicalistas que el sector laboral, razón de ser de ellos mismos, tuviera pleno empleo y que recibiera más del cuarenta por ciento de la distribución del producto bruto interno. Era más fuerte la idea de que el gobierno no servía para nada y de que la tortuga debía ser reemplazada por un león, "un jefe de Estado con energía", como preanunciaban los analistas de entonces.
La proscripción del peronismo en el origen de aquel Gobierno le servía de pretexto a la alianza militar-sindical para descalificarlo. Pero era una excusa perversa, pues el golpe de Estado del 28 de junio de 1966 se haría finalmente para impedir las elecciones en la provincia de Buenos Aires, donde el peronismo hubiese podido ganar la gobernación y ampliar su bloque parlamentario, terminando de reintegrarse pacíficamente al sistema. Era lo que buscaba Illia. Su desalojo, en cambio, cerró los caminos, acunó a la guerrilla con sus asesinatos y generó la feroz represión que todos conocimos. La primera víctima fue Aramburu; le siguieron Vandor y Alonso. Después vino todo lo demás.
Hoy la figura de Illia emerge de las tinieblas de nuestra historia política como un punto de referencia indiscutible. Todos terminarían pidiéndole disculpas, desde los militares que lo destituyeron hasta los periodistas que lo difamaron. Me enorgullezco de haber estado entre los pocos que lo defendían, aunque sin ser escuchado. Para cerrar esta nota vendría de perillas una frase con la que Troiani apostrofó a sus colegas cuando Onganía mandó clausurar Primera Plana y nos quedamos todos sin trabajo. Pero ésa es irreproducible.
Por Hugo Gambini